
Por: Eduardo 
Hace mucho no veía un arcoiris, pero el pasado enero en una visita al aeropuerto de Toluca en una tarde muy nublada que parecía así seguiría, de pronto un gran claro se habre a nuestras espaldas y los brillantes rayos solares que iluminaban una muy transparente atmósfera nos regalaron un espectacular arcoiris, nunca antes había visto uno con colores tan brillantes, un regalo de la naturaleza.
