
Por: Eduardo 

En donde antes estuviera un adoratorio maya al dios Itzam-ná, los conquistadores levantaron en 1572 una pequeña capilla de la cual aún se conserva la pila bautismal, más tarde construyeron el templo que ahora se puede ver, se encuentra en medio de una plaza muy bien cuidada, un típico exponente de la arquitectura franciscana del siglo XVI.
